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14/8/15

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil

Angeles para unos, demonios para otros, todo depende de la situación en la que te encuentres, o en la que te encuentren los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, si tu vehículo se fue por un barranco y estás atorado en él sin poder salir y a punto de caerte a un río a buen seguro que su aparición será la de dos luminosos ángeles de verde, si estás haciendo un cambio de sentido en un lugar donde rebasas visiblemente una linea continua es más que posible que para ti sean el Diablo en persona, ninguna de las versiones será objetiva así que desde BikerGaraje.Com trataremos de internarnos de forma veraz en el mundo de quienes velan por el cumplimento de la ley en nuestras carreteras.

Cuentan que la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil se fundó en el año 1959, otros dicen que antes, ya que las primeras experiencias piloto de esta unidad comenzaron a realizarse en el año 1953 en lo que hoy es la Comunidad de Madrid.


Particularmente creo que la andadura de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil comenzó mucho tiempo antes, y es que sin la Guardia Civil no se entiende hoy en día su Agrupación de Tráfico (que algunos se empeñan en llamar Policía de Tráfico, como si fuese algo diferente a la Guardia Civil).


La Guardia Civil fue fundada el 13 de Mayo de 1844 por el Duque de Ahumada, a instancias de D. Luis Gonzalez Bravo, presidente al principio del reinado de Isabel II, y fue fundada con una clara vocación caminera, o sea, con el empeño de que además de proteger propiedades y vidas también se velase por la seguridad y el auxilio de los transeuntes de los caminos de aquella España decimonónica, tal y como el propio Duque de Ahumada expone en una circular interna de 10 de Abril de 1845 en donde expresa claramente su preocupación por la vigilancia de los "Caminos Reales".


Asi, en la que se llamó Cartilla de la Guardia Civil (derivada del Reglamento para el Servicio en el Cuerpo de la Guardia Civil), que no es otra cosa que un código deontológico por el que habrían de guiarse los futuros guardias civiles, podemos leer artículos como estos en su capítulo II:

Art. 14.: Siempre que en el curso de sus patrullas encontrare algún carruaje o carro volcado, o caballería caida, como no vaya a un servicio determinado en el que por la detención resulte perjuicio, ayudará a los dueños a levantarlos; lo mismo que en cualquiera otra necesidad que observase en los viajeros, les prestará cuantos auxilios necesiten y estén a su alcance.

Art. 15.: Igualmente cuando el Guardia Civil en el curso de su servicio encontrare algún viajero perdido, le enseñará el camino del punto a que se dirija, en especial si fuese de noche o en días de nieve o tormenta, en que es más fatal a los caminantes su extravío.

Art. 16.: Siempre que en los caminos y campos hallase alguna caballería suelta o ganado descarriado, o cualquiera efecto perdido, procurará recogerlo, presentándolo a la autoridad local del pueblo más inmediato, y si tuviese indicios de la persona a quien pudiese pertenecer, se lo entregará directamente.

Antes de la creación de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil los componentes del instituto ya vigilaban caminos y carreteras

A título de curiosidad conviene comentar que si cualquiera se molesta un poco en leer la conocida popularmente como Cartilla del Guardia Civil y que no es otra cosa que un código ético extraido del Reglamento para el Servicio de la Guardia Civil aprobado el 9 de Octubre de 1.844 podrá comprobar de forma fehaciente que gran parte del articulado de este texto legal está realizado por el Duque de Ahumada con una prudente visión de futuro tratando de lograr una policía global que lo abarque todo, así encontraremos artículos que hablan de la protección a la naturaleza, a la investigación de delitos, control de masas, etc. etc. etc. y como hemos visto no faltan referencias a la vigilancia de los caminos, caminos que más tarde se asfaltarían en muchos casos y en los cuales las pocas diligencias y carruajes que por ellos circulaban en esa época, con el tiempo irán dando paso a millones de vehículos de todo tipo y condición, a motor o sin él, vehículos que poco a poco irán ganando en potencia y velocidad y cuya circulación irá generando problemas sin fin que necesitarán de un personal debidamente capacitado que controle todo esto, de modo tal que hoy en día, y tal como están las cosas, a nadie se le ocurriría pensar que las carreteras de cualquier lugar del mundo podrían ser medianamente seguras de no existir algún cuerpo de policía que vigile lo que en ella hacemos, de hecho, y aún existiendo cuerpos policiales que las controlen abunda en ellas gentucilla capaz de amargarnos la existencia en un segundo por su falta de empatía con el resto de usuarios y su afición "al riesgo", sin tener en cuenta que no se ponen ellos solos en peligro.

Hay que tener en cuenta una cosa, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil no surge de la nada, antes ya hubo intentos para controlar caminos, veredas y las propias carreteras, veamos una sintesis de esta larga historia:


Emblemas del Cuerpo de Vigilantes de Caminos (al final de este enlace hay más)

-En 1929, mediante Decreto de 22 de Febrero del Ministerio de Obras Públicas se creó el Cuerpo de Vigilantes de Caminos con misiones específicas sobre circulación, Transporte y Policía de Carreteras.

Hubo un tiempo en que no, no había leyes de tráfico y esto era un desparrame

-Hay varios antecedentes normativos pero en 1934 se promulgó en España el primer Código de la Circulación que constituía el primer texto legal en todo lo que concernía al tráfico rodado.

-Mediante una Ley de 8 de Marzo de 1941 se crea la Policía Armada y de Tráfico, que suprime a su vez el cuerpo de Vigilantes de Cáminos.


Antes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil era la Policía Armada (los grises) los encargados de velar los asuntos del tráfico rodado.

En la década de 1950 se produce en España el que fue llamado boom automovilístico (o sea... mogollones de Seiscientos recorriendo nuestra precaria red viaria), lo cual hace imprescindible la creación de algún tipo de agrupación dedicado especifica y exclusivamente a la vigilancia del tráfico en nuestras carreteras, un dato importante a tener en cuenta: en 1.960 el parque automovilistico español constaba de aproximadamente un millón de vehículos matriculados, hoy tiene más de treinta y un millones.

Alguien tendrá que controlar el desparrame que se avecina

Así las cosas es en el año 1.953 se le encomienda a la 1ª Comandancia Móvil de Madrid el ensayo del auxilio, control y seguridad del tráfico rodado en las carreteras nacionales periféricas y de acceso a la capital de España, los resultados son ampliamente satisfactorios y poco después, en el año 1.958 se crea la primera unidad piloto de esta incipiente unidad de control del tráfico rodado que dependerá directamente de la 3ª Sección de Estado Mayor de la Dirección General de la Guardia Civil.

A través de la Ley 47/1959 de 30 de julio, sobre regulación de la competencia en materia de tráfico en el territorio nacional, atribuye la función de vigilancia de carreteras y vías públicas al cuerpo de la Guardia Civil.

Primeros agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil

Un mes después se dicta la Orden General nº32 de 26 de Agosto de 1.959 por la que se crea definitivamente la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, con la misión de relevar progresivamente en todo el territorio nacional a la hasta entonces denominada Policía Armada y de Tráfico. 

Y no, no se la releva porque la Policía Armada lo hiciese mal ni mucho menos, la razón es más simple y consecuente con la operatividad de la Guardia Civil, esta última está distribuida por todos los pueblos de España, la Policía Armada lo está básicamente en los grandes nucleos de población, así, en el futuro, será más factible crear destacamentos de tráfico en todos los lugares necesarios para que la vigilancia total de todas las carreteras del país sea lo más efectiva posible.

Así que ya tenemos creada la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, y poco a poco se irá convirtiendo en una fuerza operativa altamente especializada para el ejercicio del control de tráfico, transporte y seguridad vial, con la misión específica de la vigilancia, regulación, auxilio y control del tráfico y transporte, así como también la seguridad vial en el ámbito de las vías interurbanas, sus misiones y cometidos fundamentales quedan regulados en su fundación de la siguiente manera, y continúan siendo muy similares:

-Proteger y auxiliar a los usuarios de las vías públicas.
-Vigilar y mantener la disciplina del tráfico en toda clase de vías interurbanas y en los tramos urbanos de las carreteras generales no expresamente asignados a las policías locales, así como custodiar las carreteras o los daños que sobre ellas se puedan ejercer.
-Instruir e investigar las diligencias por accidentes de tráfico ocurridos en las vías de uso público a excepción de las que discurran por el interior de los cascos urbanos donde tenga asignada la competencia la Policía Local.
-Vigilar el cumplimiento de la normativa sobre transportes por carretera.

Agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en 1959 con su Royal Enfiel

Evidentemente con el advenimiento de los gobierno autónomos, y la cesión por parte del gobierno de la nación de las competencias en matería policial a algunos de ellos, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil no ejerce su función en Cataluña ni en el País Vasco, en dichos lugares será ejercida por las policías propias de esas comunidades.

Y ahora que ya sabemos todo esto, que vendría a ser el principio fundacional de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil veamos como se produce la génesis, porque evidentemente estas cosas no se crean únicamente a golpe de firma, detrás de esa firma hay personas que trabajan para que un organismo de estas características, que en la actualidad tiene más de 10.000 agentes altamente especializados, llegue a ser lo que es hoy en día, así que veamos como empezó todo:

Entre los años 1.953 al 58, se le encomienda a la 1ª Comandancia Móvil de Madrid la vigilancia y control del tráfico en tramos de carreteras nacionales en un contorno con respecto a la capital de España de unos 100 kilómetros. El personal elegido para esta tarea fue seleccionado muy escrupulosamente ya que sus conocimientos tenían que ser un tanto especiales tanto en la teoría como en la práctica. Esta especialización se logra a base de instrucción y estudios, cosa que se encomienda a un oficial que anteriormente había sido instruido en el tema, a partir de ahí él aleccionará a los primeros agentes sobre auxilio en carretera, socorrismo, denuncias, incidentes, quejas, pliegos de descargo, y cualquier circunstancia imaginable en el tráfico de aquel entonces.

Con estos agentes se crea una "unidad piloto" que fue el primer paso para llegar a constituir un centro técnico que forme en el futuro a los guardias civiles encargados de la vigilancia del tráfico, en este centro técnico, con muchas carencias que eran suplidas por un gran ánimo por parte de los agentes, se instruyen, básicamente y muy a fondo en Código de Circulación (hay que aprenderlo de memoria y de p a pa), durante esta instrucción hay una parte teórica que consiste en la memorización absoluta de todos los artículos del texto legal y otra práctica donde comentando incidentes reales que iban surgiendo durante el servicio se aclaraban dudas o se marcaban protocolos de actuación sobre casos reales.

Es fundamental conseguir expertos motociclistas

Durante estos primeros años de adiestramiento los oficiales que se fueron formando en la especialidad de tráfico dan gran relevancia y preferencia a la consecución de expertos motociclistas en el seno de la futura Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, unos motociclistas que se conviertan en uno con la máquina que han de conducir.


Cuando se cuenta con el número suficiente de oficiales capacitados para la labor de la vigilancia del tráfico se crea el Primer Curso de Información sobre Circulación para Oficiales, a pesar de todo el esfuerzo anterior realizado por ellos no todos logran superar este primer curso oficial, aún así la Guardia Civil ya cuenta con 9 capitanes y 18 tenientes que constituirán el primer cuadro de profesores para el segundo curso, que ya estará dirigido a suboficiales y tropa y que fue convocado el 18 de Febrero y que se desarrolló entre el 15 de abril  y el 15 de julio de 1959 en la academia del cuerpo de El Escorial (Madrid), a este curso se le denominó "de Vigilancia de Carreteras".

La selección de personal para estos cursos fue (y sigue siendo) sumamente rigurosa tanto en aspectos físicos como psicológicos y a lo largo de los años la conducción de motocicletas es la asignatura básica común para pertenecer a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Las cláses teórico prácticas relativas a cualquier asunto relacionado con la circulación ocupan toda la jornada de los alumnos pero tres horas al día son destinadas a la práctica de conducción de motocicletas, los conocimientos que se les imparten sobre legislación de tráfico, psicología de la conducción o física de los accidentes siempre han ido increscendo, adecuandose a la modernidad de la conducción actual, pero eso si, jamás dejaron de lado la habilidad sobre la motocicleta, y si los cursos en un principio duraban tres meses en la actualidad duran seis, pero siempre, siempre, siempre, cinco días a la semana, durante todo el tiempo que dure el curso, montarán tres horas diarias en moto, haciendo prácticas de lo más diverso, que pueden ir desde el trial a rutas en grupo por carreteras nacionales o autopistas, pasando por conducción de circuito (en algunos casos con considerables complicaciones) y sin dejar de lado ciertas prácticas de control de motocicleta que para la mayoría de nosotros serían literalmente acrobacias.


Pero sigamos con los inicios de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que es lo que ahora nos interesa, a partir de este primer curso y en El Escorial se realizan siete más, al no tener la Academia de Tráfico instalaciones propias esta se va "moviendo" según necesidades, así posteriormente pasa al Campamento del Frente de Juventudes que hay también en El Escorial, después se realiza el siguiente curso en un campamento similar de Colmenar Viejo, los dos siguientes en el Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro y los cinco siguientes en el Parque de Automovilismo de Madrid. A partir de 1.962 los cursos se imparten en la 1ª Comandancia Móvil y en el Parque de Automovilismo según el tipo de clases, las prácticas de conducción de motocicleta se impartirán en unos terrenos de la zona militar de Campamento, conocida como Venta la Rubia.

Academia de Tráfico en Mérida (Badajoz)

En el año 1.986 la Academia de Tráfico parece encontrar una ubicación definitiva pasando a ocupar estancias del Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro (Madrid), pero no, nuevamente surge la necesidad de más espacio para la completa y eficaz enseñanza y adiestramiento de los futuros agentes de la Guardia Civil de Tráfico, así el 1 de enero de 1.996, y por Orden General del Cuerpo num. 1 la Academia de Tráfico pasa a su actual ubicación en Mérida (Badajoz), que es provincia de Extremadura y en la que todos sabemos que el frío te hiela y el calor te achicharra, así los futuros agentes de la benemérita, saldrán de ella con el diploma bajo el brazo sabiendo que se han adiestrado bajo unas condiciones que no todo el mundo resistiría. Esta academia de Mérida, inaugurada por SS.MM los Reyes de España el 31 de enero de 1.996 colmaba las aspiraciones de todos aquellos que ya habían pasado, o aún estaban, en la especialidad de Tráfico de la Guardia Civil: la de tener una academia propia para una formación adecuada y continua de todos los agentes que prestan servicio en esta especialidad.


Practicas en la Academia de Tráfico de la Guardia Civil

Evidentemente de aquellos primeros cursos de "Vigilancia de Carreteras" hasta hoy ha llovido un rato largo y lógicamente la cuestión relativa a la "vigilancia del tráfico" se complicó notablemente, y si en aquellos primeros tiempos los guardias se limitaban a regular el tráfico en un accidente, a hacer un atestado para el que disponían de poco más que de una tiza para señalizar y un metro, a poner alguna denuncia o a auxiliar a algún infortunado viajero hoy en día hay mucho más, así que en esta academia extremeña reciben formación y reciclaje todos los componentes de la agrupación de tráfico en sus distintas especialidades, así tenemos que de la academia de Mérida saldrán motoristas, especialistas en atestados, componentes de los servicios de información de la Especialidad de Tráfico (los secretas que dicen muchos por ahí), el personal de la Central Operativa de Tráfico o (GIAT), los agentes que se pondrán a los mandos en la Central Operativa de Tráfico (COTA) repartidas por todas las provincias del país, y como no, también saldrán agentes especializados en transportes (de todo tipo, incluso en asuntos de mercancías peligrosas) y evidentemente ahí también harán los oportunos cursos y adiestramiento los jefes de destacamento que mandarán dichas unidades.

Alguno se preguntará como va el asunto del mando en la Guardia Civil de Tráfico ¿de quien dependen? ¿tienen algo que ver con los agentes de Rural? ¿los manda la comandancia en cada provincia? ¿reciben órdenes de la Dirección General de Tráfico? ¿qué organigrama de mando tienen? Bien, pues vamos a desvelarlo, que el saber nunca está de más:

En principio un Guardia Civil de Tráfico es un Guardia Civil de los pies a la cabeza, por si hay alguien soñando con hacerse motorista de la Agrupación directamente advertimos: no se puede ser "de Tráfico" si antes no eres Guardia Civil, así que como en cualquier cuerpo de índole militar ese guardia civil está supeditado en disciplina a sus jefes naturales, o sea a un cabo, a un sargento, a un teniente, a un capitán... etc.

Los de "rural" no dejan su servicio en las carreteras por mucho que existan sus compañeros de Tráfico

Ahora bien, nada tiene que ver que el guardia de tráfico, al cruzarse con el sargento comandante de puesto del pueblo cercano lo salude y diga un cortés "a sus órdenes" para que cualquiera pueda mandarle hacer tal o cual servicio, si bien no es raro verlos trabajando a veces conjuntamente con los de rural (en la detención de un delincuente común por ejemplo) lo hacen porque el servicio así lo requiere (y porque no están en ese momento haciendo otra cosa de mayor trascendencia en su especialidad, como un atestado por ejemplo o asistiendo a un accidente). Así las cosas tenemos que suelen colaborar con cierta frecuencia con los de rural o viceversa, así como con otras especialidades del cuerpo, al igual que son innumerables las ocasiones en las que los de rural (o el SEPRONA, por poner un ejemplo) auxilia en un accidente de tráfico o llega antes que ellos al lugar del siniestro, sin embargo el comandante de puesto normal y corriente no les manda ningún servicio salvo lo oportuno que pueda servir para la buena coordinación de un servicio determinado (es fácil verlos en controles conjuntos a los de Rural y a los de Tráfico), lo de ellos va por otra linea.

El organigrama de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil va de arriba a abajo como sigue: Sector (normalmente una comunidad autónoma, a veces más), Subsector (el mando a nivel provincial) y por último el Destacamento, que operará en una red viaria determinada de una provincia y generalmente suele haber varios por provincia sin que estos tengan un número fijo, depende del tránsito de vehículos, distancias, etc.

Las prácticas en la Academia de Tráfico de Mérida no se lo ponen precisamente fácil a los futuros agentes de la agrupación

Así, el guardia de tráfico, depende, además de las incidencias de la carretera, para la ordenación y buena marcha de los servicios de lo que dispongan sus jefes de Sector, de Subsector, y principalmente el Jefe de Destacamento (generalmente un suboficial), que es quien coordinará todo lo que desde arriba ordenen sus superiores en el escalafón.

Evidentemente sobre todo esto está la Dirección General de Tráfico a la que la Agrupación De Tráfico de la Guardia Civil auxilia en todo lo que la primera estima oportuno y a la que obedece disciplinariamente como es lógico, así tenemos que, si por ejemplo, hay más radares hoy en día en las carreteras no es en modo alguno que la Guardia Civil tenga más mala leche que antaño o disparates similares, es porque la Dirección General de Tráfico así se lo exige, que los guardias no pagan los radares de sus bolsillos para joder a la gente, como les puede exigir ser más duros a la hora de sancionar o más puntillosos a la hora de hacer un atestado por un accidente si llega el caso.


Bien, ya tenemos fundada y funcionando a todo trapo a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, así que no estaría mal seguir por la historia de sus vehículos, que en un principio si, empezaron con las motos, siendo desde sus inicios el espejo de esta Agrupación y en no pocos casos el espejo de la Guardia Civil.

Cabe decir que en aquellos primeros tiempos, allá por la década de los cincuenta, en la mayoría de los puestos rurales de la Guardia Civil los agentes patrullaban sus demarcaciones a pie, disponer de caballerías solía ser cuestión a veces de lujo y no siempre corriente, tengamos en cuenta también que a veces los oficiales jefes de linea (el equivalente a una sección militar al mando de un teniente) hacían sus patrullas en motos con sidecar, del cual a veces disponía también el comandante de puesto, así que imaginad la película: guardia de rural a pie o a caballo, que no deja de ser una incomodidad y ciertamente lento, y el de tráfico... ¡con una reluciente Royal Enfield nuevecita del trinque! ¿os imaginais la cantidad de opositores que habría en la época a formar parte de la Agrupación de Tráfico? de hecho, aún hoy, primero hay que ser Guardia Civil, posteriormente si quieres pertenecer a la Agrupación hay que superar nuevamente una difícil oposición, con sus pertinentes reconocimientos médicos, psicotécnicos, pruebas físicas y exámenes de materia legislativa propia de tráfico, o sea, que cuando nos encontramos con un agente de la benemérita con su beemeuve estamos hablando con un señor que superó dos oposiciones muy duras, la segunda puede parecernos más fácil pero no, que para mi tengo que si se presentan seis o siete mil agentes para doscientas plazas la cosa de fácil no tiene nada en absoluto, que cada quien lo tome como quiera, pero esto es una realidad, muchos no superaríamos la primera, es lo que hay. Todo ello además de superar los oportunos cursos de capacitación tanto para Guardia Civil como para Guardia Civil de Tráfico, y ojo, que en este último una caida y posible rotura de un pie, por ejemplo, puede hacernos ir a la oposición siguiente, que por lo que se ve no se andan con chiquitas y quien resbala... literalmente pierde, y esto fue así desde siempre, no es que ahora se hayan vuelto más exigentes, la Guardia Civil tiene claro que la especialidades relacionadas con el tráfico son un espejo para el cuerpo, donde muchos ciudadanos ven reflejado para bien o para mal el buen hacer o los errores del cuerpo, y desde siempre han cuidado con mucho mimo ese espejo.

Imagen de aquellos primeros cursos en El Escorial

Pero vayamos con los vehículos, que como decimos en principio fueron las motos, bueno... no, en un principio, cuando hicieron aquella experiencia piloto en Madrid se agarraron a lo que había, a los rudos Land Roveres, no había otra, las motos vinieron después, y es que si algo se puede mover con relativa comodidad entre el tráfico es la moto bien pilotada, por gente experta, de ahí la insistencia de la Guardia Civil en formar excelentes motociclistas, más que nada para evitar accidentes entre los miembros de la Agrupación, y aún así, como veremos los hay, muchos y con frecuencia.


Es complicado saber a estas alturas cuando llegó cada moto, o cada modelo de vehículo de cuatro ruedas a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, sobre las motos aún se conservan recuerdos y cierta historiografía, con los coches es más complicado y nos deberíamos de remitir más o menos a los años de fabricación de estos, pero recordemos... los agentes de rural seguían a pie o a caballo, y estos especialistas de Tráfico en moto, y a veces en coche, imaginad la pareja de rural a pie en las frías noches de invierno y esos agentes, compañeros de tráfico en el Renault 10 ¡con calefacción! ¿quién no querría entrar en la Agrupación?

Aunque también me imagino que alguna vez los de Rural se mofarían lo suyo de los de Tráfico

En el tema de las motos más o menos la cosa fue como sigue en las siguientes imágenes, es posible que haya errores pero ya digo, la documentación sobre estos datos no es la más precisa del mundo y el que suscribe no es historiador para entrar en los archivos de la Guardia Civil a rescatar viejos documentos que digan tal o cual cosa, eso si, si alguien sabe más siempre estarán ahí los comentarios de este artículo para aclararlo, bienvenido sean quienes así lo hagan.

La cosa es que todo empieza con estas Royal Enfield de 350cc, y vamos siguiendo a pie de foto:

Royal Enfiel 350, año 1.959 aproximadamente

A principios de los años sesenta recorrían nuestras carreteras con estas BMW R 27

En la segunda mitad de la década de los sesenta recorrian nuestras carreteras con estas R-50 de BMW

En la década de los sesenta y setenta otras motos y vehículos se alternan con la popular Sanglas 400, 500 y la 400Y

En la segunda mitad de la década de los 70 también los vemos por nuestras carreteras con las Guzzi T3 de 850 cc

Y las anteriores dan paso en los inicios de los ochenta a las Guzzi V65
A mediados de los ochenta ya ruedan a lomos de las Yamaha XJ de 650cc

Y al final de la década de los ochenta vuelven al cuerpo las BMW

Con los 90 llegan las BMW K 75, y con ellas la inyección y el ABS

Mediada ya la década de los noventa llega la K 850, también de BMW

Que se alternará por la misma época con la Honda PanEuro de 1100 cc

Y la Agrupación de Tráfico de la GC entra en el siglo con esta BMW R 850 "Evo" en el año 2000

Alternandose en las mismas fechas con esta Honda ST 1300

Pasada la mitad de la década del 2000 vuelven las BMW, en este caso las "Bocanegra" o R 1200

Todas estas motos (puede que falte algún modelo), y a pesar de lo que algunos puedan pensar, no son en modo alguno el ideal de moto para patrullar las carreteras que un guardia civil de tráfico pueda pilotar durante su servicio, son, eso si, lo mejor que pueden tener, pero no lo ideal, y la explicación a groso modo es sencilla: las primeras motocicletas, como es de suponer, e incluso para la época adolecían de muchos defectos, en palabras de veteranos componentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil podemos resumir que aquellas primeras máquinas daban más quebraderos de cabeza que satisfacciones en la conducción o en el servicio.

El vistoso chaquetón de cuero no abrigaba tanto como parecía

Comentan que a pesar de aquel llamativo chaquetón de cuero durante el servicio era necesario colocarse periódicos en el pecho para soportar el frío (no, no todos ni siempre tuvieron coches, primero fue la moto), unas carreteras realmente duras, llenas de baches, sin arcenes, y que no es que estuviesen mal hechas como podemos lamentar ahora, estaban aún peor, para colmo sin arcenes, así que imaginad, motorista de tráfico, lloviendo, puerto de montaña, y autobús en sentido contrario, todo ello adobado con muchos baches, gravilla y hojarasca en el asfalto ¡maravilloso! ¿verdad? pues con aquellos mimbres los primeros agentes de la Agrupación de Tráfico tenían que hacer cestos, y claro, el asfaltado de las vías tenía su influencia sobre máquinas y sobre la espalda de los agentes, u otras lesiones peores en caso de caídas que no les eran ajenas, la caída caída es, y ya nos podemos imaginar, huesos rotos, luxaciones, erosiones de piel, en fin, lo normal, pero las motos sufrían lo suyo en averías por el traqueteo constante y quizás la no muy buena calidad de sus componentes aunque para la época lo fuesen no resistían, aquellas radios, único medio de contacto con sus unidades que no dejaban de romperse debido al traqueteo, o en aquellos servicios, donde superaban muchas veces los 300 kilómetros en ocho horas (parando para socorrer a alguien, para evitar accidentes en la curva mala de la carretera buena o para denunciar a un imprudente) llegaban a pinchar los neumáticos dos y tres veces, y... no tenían auxilio en carretera para ellos, in situ no pocas veces reparaban ellos mismos las averías que tenían sus máquinas salvo que fuesen realmente graves.

Auxilio en carretera

Además de todo esto realizaban cursos como podían de socorrismo,  de mecánica y de otras eventualidades que el aumento del tráfico les iba creando, etc. pero... sin medios, no era nada raro que tuviesen que pedir una puerta en una casa cercana para que hiciese de camilla y poder trasladar a un herido a algún puesto de socorro, y es que en palabras de algunos de estos veteranos "en las carreteras no había nadie más que estuviese capacitado para auxiliar a heridos en accidentes", estaban ellos y, a veces, cuando se podía, la cruz roja que no solía tener tampoco todo el material necesario ni personal realmente cualificado para prestar este tipo de servicios, así que todas esas carencias se suplian en la medida de lo posible con mucho ánimo y la ferrea disciplina que caracteriza al cuerpo de la Guardia Civil.

Primeros radares en vehículos de la Guardia Civil de Tráfico

Cuentan que por aquellos años sus jefes les insistían mucho en las labores de auxilio y prevención de accidentes, y que como ahora, aquello de la prevención la población no lo llevaba del todo bien, porque en la prevención entraba la sorpresa de poder ser denunciados, aparecían incluso los primeros radares que solían dar alguna que otra "alegría" a los más imprudentes o temerarios, vamos que les viene de viejo cierta mala fama aunque desde siempre en la Agrupación de Tráfico haya habido más auxilios en carretera que denuncias, y sea normalmente lo primero la mayor preocupación de casi todos los componentes de la agrupación, la denuncia jode mucho, así que es normal, ellos (y nosotros) sabemos que en general el hecho de poder ser denunciados disuade a muchos de hacer el loco en la carretera (lamentablemente no a todos), imaginemos por un momento que sería mañana de nuestras carreteras si el gobierno dijese que no habría una sola sanción más por infracciones a las leyes de tráfico, creo que el panorama no sería nada halagüeño ¿verdad?

Cuadro de mandos de una motocicleta de la Guardia Civil de Tráfico

Sirenas, prioritarios, extintor, defensas... no, no tiene mucho que ver con el equilibrio de la BMW para los demás.

Pero hablabamos de las motos de la Agrupación, si las primeras no eran todo lo satisfactorias posibles para los agentes que en ellas patrullaban, con las últimas ganaron realmente mucho en prestaciones y comodidad pero... no son lo ideal, para comprobarlo solo teneis que acercaros a una "bocanegra" (o a alguna más moderna que ya tengan) de los civiles y después acercaros a la versión para el resto de los mortales. Enseguida observaremos que la de Tráfico tiene un montón de cachivaches extraños y le faltan otros, esto todo les otorga a las motos un peso extra y ciertas descompensaciones que los agentes, no queda otra, tienen que suplir con maestría a los mandos de sus máquinas.

Equipamiento de los primeros agentes de la Guardia Civil de Tráfico

Guardia Civil de Tráfico en la actualidad

Aparentemente también mejoraron lo suyo en equipamiento, de aquel rudo, aunque frío, chaquetón de cuero y de aquellos pantalones de "caballería" junto con las botas altas, también muy adecuadas para montar a caballo pero todo ello muy poco práctico, y sobre todo poco seguro para la moto, y para colmo, en su día, las botas altas no estuvieron exentas de polémica: resulta que por aquellos años ese tipo de botas eran propias de oficiales y a esa oficialidad que debería de velar por el bienestar y seguridad de la tropa no le gustó nada de nada que los guardias rasos las usasen por muy de tráfico que fuesen, así que hubo sus más y sus menos en el interior del cuerpo con lo de las botas. El caso es que con el paso del tiempo han ido pasando a nuevos equipamientos, muy reflectantes, con refuerzos más adecuados y botas de motociclismo, que hacen que la conducción sobre sus motos sea para ellos posiblemente más llevadera y agradable además de más segura para sus personas, conviene recordar que hay patrullas de tráfico de la Guardia Civil que durante un servicio pueden recorrer tranquilamente 400 kilómetros durante las aproximadas ocho horas que dura el mismo, aún así, mucho nos tememos que cualquier chaval que salga a hacer unas curvas una tarde de domingo lleve bastante mejor equipamiento que ellos, vamos, que a estos profesionales de la motocicleta nuestros gobernantes siguen teniéndolos por carne de cañón en las carreteras, y aunque sus equipamientos para circular en moto puedan ser decentes y homologados, la verdad es que no son lo mejor que hay en el mercado ni de lejos.

Primer casco usado por la Guardia Civil de Tráfico

El popular "Calimero" de los años 70

Casco Schuberth actual

Da la sensación de que nuestros gobernantes, o quienes sean los responsables de proporcionar la uniformidad a los agentes de la Agrupación de Tráfico le dan toda la importancia del mundo al casco (Schuberth de última generación) y no tienen demasiado en cuenta el cuerpo de los agentes, supongo que pensarán que si venían de caerse con un pantalón de caballería, que los llevaba ocho horas a un quirófano para que les sacasen gravilla del culo o de los muslos, un pantalón y una chaqueta con algunas protecciones y refuerzos es la panacea para ellos, si aguantaron aquello lo de ahora... es pura miel para los guardias, me imagino que se dicen los irresponsables que los dotan de equipamiento.

Las cuatro ruedas también llegaron en su día a la Guardia Civil de Tráfico

En todo caso, hoy en día la cosa cambió bastante, la Guardia Civil de Tráfico dispone a la vez que de motocicletas, de muchos otros vehículos de cuatro ruedas y raramente los agentes se ven forzados a salir de servicio en las primeras si la climatología o las condiciones del servicio así lo desaconsejan, con lo cual pueden mermar en gran manera el peligro que conlleva la motocicleta bajo ciertas condiciones.

Y contada un poco la historia, de más de 50 años de la Agrupación de Tráfico, vengamos al voluble tiempo presente, donde las noticias ciertamente tergiversadas corren por las redes sociales generalmente para decir tonterías sobre la Guardia Civil de Tráfico, veamos varios mitos y errores comunes del pueblo llano, acrecentados y no poco, por prensa amarillista, poco profesional, desinformada (y que desinforma) y muchas veces interesada, incluso por algunas asociaciones profesionales del cuerpo, que queda muy bonito ser progre y salir en la prensa, pero la realidad puede ser muy distinta a los intereses de un grupo, de un periódico o de un colectivo social.

El auxilio en carretera sigue siendo el principal valor de la Guardia Civil de Tráfico

Convendría saber en primer lugar que la Guardia Civil de Tráfico sigue prestando muchos auxilios en carretera posiblemente más que denuncias pone, esto es así y no tiene vuelta de hoja ¡y ya no digamos los agentes de rural! que al fin y al cabo también andan por las carreteras y pueden poner denuncias de tráfico. 

En el año 2014 y según la Dirección General de Tráfico (que contabiliza todas las denuncias que le llegan independientemente del cuerpo o agente de la autoridad que las haga) en España hubo un total de 4.259.659 denuncias de tráfico (más o menos una denuncia por cada diez habitantes, aunque algunos habitantes se lleven diez o doce al año y otros ninguna, las estadisticas son así).

Un auxilio en carretera digno de contabilizarse, no, no es un montaje

El problema es que las denuncias si son contabilizables, no así los servicios de auxilio en carretera, evidentemente si el guardia de tráfico de turno te advierte en una gasolinera que tu rueda trasera está baja de aire no se dedica a contabilizar eso en una estadística, que podría (salen de servicio con un documento que ellos llaman "papeleta de servicio" y en el cual puede reflejar todo lo que hagan y les suceda), como tampoco reflejarán si te indican por donde se va a Galapagar o quizás tampoco que le ayudaron a cambiar una rueda a un señor que no tenía ni repajolera idea de como se hacía.

Es evidente que con la inclusión en nuestras pólizas de seguros de la asistencia en carretera los "auxilios" que nos podrían prestar los agentes de la agrupación disminuyeron, pero ahí siguien o ¿quién controla el tráfico cuando nuestro coche se rompe en medio de una autovía? ¿quién llama a la grua cuando la batería de nuestro móvil no va? ¿quien regula y desvía la circulación cuando vuelca un camión? y desde luego ¿quién administra muchas veces los primeros auxilios en caso de accidente? Todo esto, evidentemente no lo hacen constar en su papeleta, salvo que sea algo muy fuera de lo rutinario (un parto en la carretera, por ejemplo), así que se desconoce el número de auxilios en carretera que pueden prestar cada año, hay una estadística del año 2008 en la que estimaban un número que pasaba del millón, y en la que evidentemente solo figuraban los que ellos habían optado por hacer constar en el documento pertinente, no todos ni mucho menos, pero conviene tener en cuenta, por ser agradecidos más que nada, que ese guardia que dirige el tráfico para que otros coches no nos pasen por encima, mientras el personal de la ambulancia nos atiende tirados en el asfalto, nos está prestando un auxilio, sin él, todo lo demás sería prácticamente imposible.

Su mera presencia convierte el tramo de vía donde son visibles en más seguro

No faltan detractores que dicen que tuvieron un problema y lejos de auxiliarlo lo complicaron más, pero me da que esto viene a ser como el guardia aquel que daba bofetadas por no darle los buenos días, el tipo debió de estar destinado en cada pueblo de España, porque no hay cristiano de cierta edad que no te cuente eso, yo por mi parte si puedo decir de algunos casos en los que aún hoy en día, con asistencia en carretera y todo, los agentes auxiliaron a amigos o conocidos de forma eficaz y fehaciente, puedo contar un caso muy cercano en el tiempo y además bastante normalito: un compañero se queda tirado viniendo de Pingüinos hacia La Coruña, se le rompió una de las bujías de la moto, está en el lugar llamando a asistencia en carretera que le enviará una grúa y le pondrá un taxi para traerlo a casa o un hotel para que espere allí por su moto, al día siguiente es lunes y tiene que trabajar, aparecen los de Tráfico, les cuenta el problema y ¡et voila! un par de llamadas a amigos de ellos de la localidad, uno que se va, y al rato vuelve con la bujía adecuada, y con una llave para cambiarla por si él no tiene. Si, si, ya se, que a algunos les salió mal, y el agente era un mal encarado, y no se que y no se cuanto, es posible, pero conviene recordar que hablamos de personas, y como tales no todas tienen el mismo talante ni empatía hacia los demás, así que no hagamos de la parte todo, que para mi tengo que ayudan más de lo que deben o ¿tenía alguna obligación aquel guardia de llamar a un amigo mecánico, ir a por la bujía, etc. etc. etc.? Y resulta que no es el único, como él hay varios miles más.

Ah si, claro, que denuncian, que son malos de la muerte, muy bien imaginemos la carretera sin guardias, o mejor aún con ellos auxiliandonos pero sin capacidad para denunciar a infractores o incluso detener delincuentes ¿cuantos seríamos capaces de aventurarnos por las carreteras en ese estado de anarquía? Me imagino que un tal Mad Max y pocos más. Es más que evidente que aún con leyes de tráfico realmente dura los locos abundan en nuestras carreteras así que bien, si la Guardia Civil de Tráfico es tan mala, soluciones queremos ¿cómo o por quién la sustituimos? Es bueno recordar que todos, absolutamente todos los paises desarrollados tienen problemas similares o parecidos en cuanto a tráfico se refiere, y a buen seguro que el alemán de turno sorprendido en una infracción tampoco va a estar muy agradecido a sus agentes por la denuncia, y por lo que se puede ver en todos los países de nuestro entorno las denuncias y sanciones son muy similares, de hecho el carnet por puntos (que no es invento de la Guardia Civil de Tráfico) no se inició aquí.


Dicen los profesionales del transporte que los Guardias Civiles de Tráfico son realmente duros con ellos, la verdad es que no lo se, pero... ¿no es un peligro un camionero o un chofer de autobús conduciendo sin descanso por nuestras carreteras? puede que haya fallos en la ley, pero los guardias de tráfico, sean quienes sean y del país que sean, no hacen las leyes.

Y ya que empezamos a hablar de siniestrabilidad en las carreteras ¿qué haríamos tras el accidente si unos especialistas en atestados de tráfico no existiesen? es bueno recordar que los de atestados raramente denuncian infracciones, lo de ellos es medir, comprobar, investigar, etc. quien es realmente el responsable del accidente ¿cúanta gente habrá cobrado lo suyo a tiempo gracias a estos agentes?

Vamos, que no, que no todo es recaudar, de hecho hasta hay agentes que se quejan, y bien alto porque los obligan a recaudar de más desde arriba y que hay por ahí, arriba también, quienes pretenden que dejen de lado los servicios de auxilio en pro del aumento de las sanciones y... ¡son ellos mismos los que se quejan! a veces muy fuerte. Convendría no echar la culpa a estos trabajadores de la carretera del mal hacer de unos gobernantes sinvergüenzas, pero claro, tienen la mala suerte de ser los que dan la cara con el público, y se recuerda de nuevo: ellos no hacen leyes, eso es el gobierno. Eso si ¿estamos de acuerdo o no en que las denuncias son necesarias? ¿ah no? ¿entonces que hacemos con el imprudente, con el temerario o el que nos pone en peligro a los demás? ¿le hacemos una fiesta para afearle su comportamiento y que se vaya tranquilo con su propósito de enmienda? no seamos pueriles, tal y como están las cosas las denuncias son necesarias, y además... ¡evitables! solo hay que respetar las leyes de tráfico, y arreglado.


Por cierto, la Guardia Civil de Tráfico no pone todos los radares, ni los controla todos, tampoco pilota los helicopteros pegasus, eso es en gran medida cosa de la DGT, así que aún en el conocimiento de que los radares son necesarios (y bajan la siniestralidad cuando se instalan), la Guardia Civil no es responsable de todos ellos. Ya, ya, claro que no nos gustan, pero quien más quien menos somos más que conscientes de que ciertas velocidades son para los circuitos, no para las carreteras por donde circulamos todos, y bien sabemos que el exceso de velocidad provoca no pocos accidentes, por mucho que los más "rápidos" pretendan negarlo (suelen dar la razón cuando se salen de la carretera, entran por el salón de una vivienda y matan a alguien).

Si lo pensamos bien, aunque no queramos reconocerlo, cuando un agente de la Guardia Civil denuncia a alguien por una imprudencia, por una temeridad, o cuando detienen a algún pirado y lo sacan de la carretera nos están haciendo un favor a todos los que pretendemos llegar vivos o en buenas condiciones a nuestro destino, mucho me temo que pensar que en la carretera todo vale, y dejar a la suerte el comportamiento de esos pirados es algo así como jugar a la ruleta rusa, pero con todas las recámaras del revolver cargadas.

Muchos agentes y muchas denuncias pero aún así... hay quien comete infracciones inexplicables que nos ponen a los demás en peligro

Que hay artículos en las leyes relativas a tráfico pensados más para recaudar que para proteger, es posible, pero esas leyes, repetimos, no las hacen ellos, así que al Cesar lo que es del Cesar, y para colmo resulta que no siempre denuncian, a veces hacen la vista gorda ante lo leve, y a veces perdonan, y esto, el propio que suscribe lo ha vivido (y seguro que muchos de los que esto leen), que no es un santo.

Y ya que hablamos de denuncias hablemos de un viejo mito ¿cobran más los agentes de la Agrupación de Tráfico por denunciar mucho? ¿es cierto eso de que cuanto más denuncian más cobran?

Pues... es totalmente falso. Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico cobran un plus sobre otros por la especialidad que ejercen, pero no cobran más por denunciar, ese plus ronda los 250 euros más en el sueldo todos los meses, pero esa "especialización" también se la paga el cuerpo a otros agentes que en exclusiva se dedican a alguna de las varias labores del cuerpo, así tenemos que especialidades como el TEDAX o los guardias de rescate en alta montaña (GREIM) cobran un plus aún mayor que los de tráfico y raramente denunciarán a nadie.

Además de eso, en toda la Guardia Civil, en todas sus especialidades, y como otros muchos funcionarios del estado hay lo que se viene llamando "plus de productividad", pero este plus no se cobra por "denunciar más", de hecho todos los meses lo cobran muchos guardias que pasan años sin poner una sola denuncia (oficinistas, mecánicos de armamento, mecánicos del parque móvil, operadores de radio, etc.) y es que esto, si fuese así, los de rural se llevarían la palma, más que nada porque pueden denunciarlo todo: infracciones de tráfico, consumo y tenencia de estupefaccientes, infracciones al reglamento de armas, infracciones al horario de cierre de establecimientos hosteleros, ley de montes, caza, pesca, etc. que lo hagan o no es aparte, pero cualquier guardia de rural podría, en cualquier servicio, realizar más denuncias y mucho más cuantiosas económicamente que uno de tráfico y no, no cobra ni un euro más por ello.

Guardia Civil colaborando en el transporte de un molino eólico en la provincia de Pontevedra

El "plus de productividad" lo proponen a quienes consideran merecedor de ello los jefes de cada unidad (en toda la Guardia Civil ¡ojo!), así nos encontramos que ese plus lo puede cobrar un agente de la Policía Judicial (otra especialidad de cuerpo) que no denunció a nadie, y no cobrarlo un agente de tráfico que se infló a poner denuncias porque le tocaron un par de servicios más que a sus compañeros con el radar. Conviene tener en cuenta que en Internet, e incluso en la prensa, puede escribir cualquiera la mayor y más solemne tontería que se le ocurra y no tiene que ser verdad. También lo podríamos hacer aquí en BikerGaraje.Com pero... hablando normal de la Guardia Civil de Tráfico ya nos ganamos bastantes antipatías así que ¿para que contar mentiras y decir tonterías? Lo fácil para quien esto suscribe sería contar lo mala malisima que es la Guardia Civil, darle la razón a cuatro tontos que jamás se molestaron en hablar de verdad con un guardia civil y ¡a triunfar en la Internet! pero no es así, es preferible la honestidad y una buena indagación molestando a quien sea que alegrarle los oidos a quien quiere escuchar siempre lo mismo sobre estos temas.

Sobre esto además se da otro handicap: el guardia de tráfico no siempre puede denunciar, no todos los servicios son de salir a la calle y denunciar a diestro y siniestro, los de Atestados por ejemplo, raramente pondrán una denuncia, ya que su misión, en general no es esa, el motorista que da la vuelta a España con la vuelta ciclista raramente pondrá una denuncia, igual que tampoco la pondrá el agente que tiene que regular el tráfico durante el transcurso de un transporte especial, si por poner denuncias fuese tendríamos a todos los componentes de la Guardia Civil dándose guantadas por montarse en los vehículos de control de velocidad por radar y... tampoco es así. Y aún en el caso de que un motorista de la agrupación salga simplemente de patrulla por las carreteras de su demarcación tampoco podría siempre poner todas las denuncias que quisiese ¿por qué? pues porque en el transcurso de sus servicios suceden cosas: un accidente que los tiene en el sitio un par de horas o más, un auxilio a los guardias de rural o a otros que se les escapa un delincuente para lo cual tienen que montar el oportuno control y en el que no se van a parar a denunciar a cualquiera por una nadería, o regular el tráfico en un cruce peligroso en un día y una hora punta (que pueden ser tres). 


Pues bien, en puridad, y si no fuesemos humanos y fuesemos justos siempre los guardias de tráfico no cobrarían ese "plus de productividad" por poner más o menos denuncias, sus jefes propondrian (y de hecho lo hacen en la mayoría de los casos) a los que más trabajan en las distintas vertientes de la especialidad y valorarían muchos conceptos, no solo el hecho de tirar de PDA y liarse a denunciar en un cruce a diestro y siniestro, y es que si por denuncias fuese para el guardia de tráfico sería muy sencillo aumentar día a día su número de denuncias, como buenos conocedores de la carretera saben muy bien donde se cometen más infracciones y solo tendrían que ponerse en ese lugar, sacar el hacha de guerra y tirar para adelante, y aunque alguno pueda hacerlo en un momento dado no es la tónica general ni mucho menos.

¿Qué la Dirección General de Tráfico últimamente les presiona para poner denuncias? eso es más que evidente, un día tras otro sale en las noticias, también salió hace un tiempo y varias veces que ellos mismos hicieron varias "huelgas de bolígrafos caídos" pero se ve que esto no se tiene en cuenta. Pero resulta que el llamado "plus de productividad" tiene un tope que ronda los doscientos euros, o sea, si un guardia pone 400 denuncias al mes y lo cobra no se va a matar otro en poner 500, porque sabe de sobra que lo cobraría con las cuatrocientas que puso su compañero, así que seamos lógicos, todo tiene un límite, hasta la capacidad humana de un guardia de poner denuncias, así que los jefes de destacamento tendrán que valorar más cosas para concederselo ¿no os parece? Eso si, ante la duda, es posible que en ese momento opten por ver quien puso más denuncias, pero no es ni mucho menos la norma, a lo mejor se estaría cometiendo alguna injusticia, imaginad que uno hizo cinco transportes especiales en un mes y otro hizo más patrullas por las carreteras, ambos fueron mandados a hacer lo que se les encomendó ¿le damos el plus de productividad por la cara a quien hizo más patrullas? parece como poco demasiado injusto. Y recordemos el "plus de productividad" siempre es el mismo, tiene un tope y se cobra absolutamente en todos los departamentos y especialidades que tiene la Guardia Civil, resultando ser un incentivo para "trabajar más" no para denunciar más, y este plus lo paga la Guardia Civil, no la Dirección General de Tráfico. Otra cosa muy distinta es que la Dirección General de Tráfico presione a los jefes de la Agrupación de Tráfico para que haya más denuncias en carretera y estos presionen a sus subordinados para hacer lo propio, entonces volvemos a lo de siempre, el guardia, el motorista que vemos en la carretera, no es el culpable de ese afán recaudatorio (notorio evidentemente) que tiene el gobierno.


Por otra parte no es justo achacar solo afán recaudatorio en este caso, esos guardias, de la Agrupación de Tráfico, están ahí precisamente para velar por la seguridad de todos en las carreteras, lamentablemente, en demasiados casos, el sistema más disuasorio para evitar infracciones es saber que podemos ser denunciados, por lo tanto a esos agentes se les exige, ni más ni menos, que hacer su trabajo, y es que para colmo la Dirección General de Tráfico comprueba un mes y otro que donde arrecian las denuncias disminuyen los accidentes, o sea, nosotros mismos se lo ponemos a huevo, de esto se podrían poner muchas pruebas, pero valga una sencilla que se da en toda España y es fácil de comprobar: carretera peligrosa, mal hecha, todo lo que querais, incluso es culpa del estado que esté en pésimas condiciones, hay accidentes a diestro y siniestro, colocan en ella dos radares, la Guardia Civil se pasea más por ella más que de costumbre y ¡et voilá! accidentes reducidos en un porcentaje brutal, esto como digo es fácilmente comprobable a lo largo del tiempo, y si, ya se que la culpa es del estado y que bla, bla, bla pero... el hecho es que muchos se niegan a adecuar el vehículo a la vía, pretenden que la vía se adapte al vehículo y esto último... además de improbable es imposible.

Seguro que muchos, por la razón que sea, se quejan de que la Guardia Civil denuncia mucho, incluso que denuncia muchísimo dirán los más sabios en el asunto de cuantas denuncias pone la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, pero bueno, ya hemos visto más arriba que ni tanto, que durante el año pasado la cosa salía a una denuncia por cada diez cabezas de ciudadano español (cabeza arriba, cabeza abajo), resulta que realmente la Guardia Civil no denuncia proporcionalmente ni mucho más ni mucho menos que en años anteriores (hay más radares, eso si, pero no todos los controla la Benemérita), simplemente todo es proporcional, hay más coches, más potentes, más poder adquisitivo, más... infractores y más medios para denunciar infractores, es tan sencillo como eso, infractores que además en muchos casos no desean ser sancionados, infractores a los que en unos cuantos casos les encantaría tener vía libre para cometer mil y una tropelías por la carretera y claro, tienen un pequeño problemilla para hacerlo, un problemilla que se llama Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, así que sus lamentos y quejidos se oyen en lontananza, sobre todo cuando los pillaron en un renuncio, después está la prensa, sensacionalista como casi siempre, irresponsable muchas veces, que no duda en hacer de la parte todo y si un guardia puso una denuncia absurda (creen ellos, pero ir dándose morreos en un vehículo no lo veo yo denuncia absurda, de verdad) le darán voz al infractor y los guardias de Tráfico, como siempre, seguirán callados, trabajando al día siguiente para que los máximos posibles de nosotros que circulemos por las carreteras de este país lleguemos a casa sanos y salvos.


Pero ¿cúanto se denuncia realmente? ¿cuantas denuncias pone cada agente al mes? ¿cuantas una patrulla normal en su recorrido diario?

Una prueba evidente de que sobre la Guardia Civil de Tráfico se escriben demasiadas tonterías es esta noticia que podemos leer PICANDO AQUÍ y en otros lugares tan serios como ESTE, y también ESTE.

Por si no os da la gana de picar en los enlaces, la noticia viene a decir que la Dirección General de Tráfico pretende obligar a los guardias civiles de la Agrupación a poner 50 denuncias ¡al mes! y todo cristiano (y de otras religiones), poniendo la noticia en su red social preferida lamentándose y criticando a la Guardia Civil por ser tan sancionadora ¡qué malvados!

Pues siento contaroslo así en crudo, sin vaselina, sin freir y sin pasar por las brasas ni nada, crudo del todo: cualquier guardia civil de tráfico puede poner y de hecho superar ese número de denuncias en un solo turno de servicio, o sea, a estas horas, y si nos referimos al turno de tarde que hicieron los guardias en las provincia de Pontevedra, por citar algo cercano, es fácil que estén a punto de salir para la Dirección General de Tráfico unas trescientas o cuatrocientas denuncias de los destacamentos de la provincia de Pontevedra, y es que la media por guardia y por servicio de patrulla en nuestras carreteras, y en toda España se da más o menos la misma tónica, viene a ser una treintena de denuncias por guardia y servicio dedicado a la vigilancia del tráfico, y estos servicios, salvo excepciones raras, se dan todos los días, unos días ponen más, otros menos, pero sería prudente decir que un guardia de Tráfico normalmente termina el servicio con una treintena de denuncias en su PDA (cuando no una veintena más, depende del día).

Cualquier agente de la Guardia Civil de Tráfico puede poner tranquilamente una treintena de denuncias por servicio

O sea... que si les obligasen a poner solo 50 ¡al mes! sería una maravilla para nosotros, los conductores, y no, la cosa no es de un tiempo a esta parte, es de hace ya muchos años. 

Resulta además, y aquí si que les obligan a denunciar, que si la media de un destacamento anda en las cuarenta denuncias por guardia y por servicio, y va un guardia remolón y solo pone diez o doce, a los pocos días el jefe de destacamento le preguntará algunas cosas sobre donde se encuentra cuando está de servicio, si está en la inopia o en la carretera, en fin, le exigirá, como a cualquier hijo de vecino, que haga su trabajo. Puede que un día llegue con algunas menos, pero es fácil que tenga que dar una explicación: estuve en un accidente, hubo que acompañar a un señor al hospital, hubo que controlar el tráfico porque volcó un camión, etc. etc. etc. pero en un servicio normal y corriente las treinta caen muy cómodamente.

Y además, para descreidos: cuando salgais a la carretera tratad de contar las  infracciones que veais, vereis que rápido llegais a la treintena ¡y eso que nosotros no tenemos ni idea de todas las infracciones que se pueden cometer! ya ni hablemos de transportes, tractores, etc. Y evidentemente nosotros no nos paramos en el cruce chungo donde en cosa de diez minutos pillan a cinco malamente cada uno de los guardias.

El número de denuncias aumenta considerablemente cuando un guardia se pone a los mandos del radar

O sea... 50 denuncias al mes, sería casi como si nos diesen dos besitos a los conductores en general, y no hablemos si un guardia sale con el coche equipado con radar, puede superar en mucho esas cincuenta denuncias... diarias, no al mes.

Pero es que después hay otros detalles, cierto que hay guardias que pueden denunciar mucho (y más si quisiesen) pero ¿como hacen los que no pueden denunciar? por ejemplo, los de información de tráfico, ya sabeis, los secretas que les llaman algunos, raramente ponen una denuncia, su función es otra, los de Atestados tres cuartos de lo mismo, los que están en oficinas haciendo informes y llevando todo el asunto burocrático ¿con estos que pasa? ¿estarían castigados a perpetuidad? pobrecillos, castigados por cumplir con su labor, en fin, todos imaginamos que el seno de la Guardia Civil no es el paradigma de la justicia, pero de ahí a ser el culmen de la injusticia va un trecho largo ¿Volvemos a hablar del "plus de productividad"? a estas alturas, y después de lo dicho, que tiene mucho de lógica y sentido ¿alguien cree aún que a los guardias de Tráfico les pagan por poner más denuncias?


Por cierto, que vamos terminando, son muchos los que dicen que los radares tienen que advertirse, que si son ilegales, que si no se que y no se cuanto, los guardias con los que hablé para este reportaje, ante esto, mueven la cabeza y sonríen: no hay que avisar de nada, ponen los radares donde quieren y donde lo consideran oportuno, hay muchas denuncias de ellos en carreteras secundarias, que una cosa es que la Dirección General de Tráfico coloque radares fijos y los señalice y otra su trabajo diario, así que ya sabeis, según los agentes es muy fácil burlar al radar: solo hay que ir a la velocidad indicada en la vía, si es cierto que los suelen poner a una velocidad un poquito más elevada de lo que marcan las señales pero no tiene, ni mucho menos, porque ser así, el caso es que si la vía marca a ochenta y vamos a ochenta no nos pillará ningún radar, y en caso de que por error lo haga la sanción será fácilmente recurrible. También me advierten que la  prueba de alcoholemia se supera fácilmente: si no bebes no das positivo, para todo lo demás, y nunca mejor dicho... efectivo o tarjeta de crédito, además de posible prisión o como poco pérdida de puntos. O sea, inventos los justitos, eso de comer chicle, pasarse papel albal por la lengua, etc. etc. etc. no sirve, tampoco le echeis laca a las matrículas, la foto sale igual si vais a exceso de velocidad.

Errores, malas actuaciones, denuncias raras, malas palabras, o guardias poco amables, siempre los ha habido y siempre los habrá, hablamos de un colectivo humano y como tal sujeto a errores, pero todo esto no es ni mucho menos la tónica general de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, es posible que ocurra que cuando uno de ellos hace algo mal todo el mundo lo comente (y muchas veces sin que lo haga), y cuando muchos de ellos hacen algo bien, al ser lo normal, no lo tengamos en cuenta, pero el caso es que tenemos un montón de hombres y mujeres velando por nuestra seguridad vial que son un referente internacional en asuntos de tráfico (vienen de distintos lugares del mundo otras policías a hacer cursos a su academia de Mérida, algo tendrá el agua cuando la bendicen), tenemos una Agrupación de Tráfico que cuenta en su haber con cifras que rondan los siete millones de kilómetros recorridos, y a los que como dijo alguien, les cuesta demasiado eso de ser simples recaudadores, exactamente les ha costado hasta la fecha algo más de 300 muertos en actos de servicio y algo menos de 22.000 heridos, eso, a este que suscribe, le merece como poco un respeto, no creo que nadie se meta alegremente a recaudador si sabe que en ese oficio tiene ciertas posibilidades de que un despistado se lo lleve por delante mientras trabaja, hay trabajos que sin cierta vocación, con errores y aciertos, no se hacen.


Y el caso es que ahí siguen, y seguirán, mientras el gobierno lo permita (que ya se habló en alguna ocasión de crear una policía aparte para esto del tráfico, se ve que los guardias civiles no son fáciles de mangonear a gusto del mandatario de turno), pasando tres meses en la Academia de Mérida para salir manejando sus motos como pocos lo hacemos. Si, antiguamente eran seis meses pero sucedía que una vez que eran guardias civiles, al año podían presentarse al curso de Motoristas de Tráfico, aunque no tuviesen carnet (que eran muchos) se lo sacaban en la academia y la instrucción sobre moto era más larga, hoy en día el curso se redujo a tres meses ya que para entrar se les exige el A2 y se les hace en el examen de ingreso una serie de pruebas de conducción sobre motocicletas que deben de superar, posteriormente seguirán practicando en la actualidad unas seis horas al día durante las fases de "confianza" (hacer cosas raras en las motos para perderles el miedo, que no el respeto; fase de "campo" que básicamente consiste en prácticas de cross, enduro y trial; fase de "asfalto" en pistas y a tumbar; y por último la fase de "carretera" donde aprenderán a actuar sobre el terreno y en las vías públicas , para así poder cuidar de nosotros en las carreteras, si se lo permitimos, claro. Gracias por hacerlo


A modo de colofón os comparto aquí algunos videos que pueden daros una idea de como de preparados en conducción de motocicletas salen estos guardias de tráfico de la academia de Mérida:

Este video data del año 1999 así que algunas cosas puede que cambiasen (modelos de motos, básicamente) pero la esencia es la misma.

Video realizado por la Asociación Moto y Vida en el V Encuentro Moteros y Motoristas. Los protagonistas son los instructores de la Academia de la Guardia Civil de Tráfico de Mérida.

La Academia de Mérida actualmente, prácticas de moto a dos grados bajo cero.

Exhibición Guardia Civil de Tráfico en Valencia
A toda leche y tumbando las R 850 en el circuito de la Academia de Mérida
Y adiestramiento que no falte

Y no solo de prácticas vive el guardia de Tráfico

Otras referencias:

8 comentarios:

  1. Disculpad la corrección, pero los motoristas de la Guardia Civil son de algunos años antes.
    Mi padre fué el primer guardia civil con carnet de motorista del cuerpo en 1943, y prestaba servicio en el Parque Móvil de la Guardia Civil de Madrid.
    Tengo fotos suyas con uniforme y gorra de plato, y con una moto matrícula PGC-5578

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    1. Hola Alberto:

      Muy agradecido por esa corrección, pero exactamente no lo es. No se si vive tu padre (me encantaría que si), para que le preguntases.

      Tu padre podía pertenecer, como bien dices, al Parque Móvil de la Guardia Civil en calidad de motorista, solían conducir motocicletas con sidecar y su función consistía en ser choferes de mandos, mandos que podían ir desde el comandante de un puesto hasta tenientes o capitanes en motocicletas con sidecar (raro que fuesen oficiales, pero seguro que hubo más de cuatro).

      Efectivamente es más que posible que tengas fotos de él con gorra de plato, que era roja en su parte superior, y al lado de su moto, pero se trataba de un guardia civil conductor de una motocicleta que podría ser usada en servicios diversos (estafeta, chofer de diversos mandos, prestaciones de servicios que procediese, etc).

      Pero eso si, lo que no fue tu padre es Guardia Civil de Tráfico, cabría la posibilidad, al estar en Madrid, de que participase en la puesta en marcha de la Agrupación de Tráfico como motorista que era, eso ya tendrías que preguntarselo a él que yo no puedo saberlo.

      Lo que si te puedo decir es que desde que llegaron los primeros vehículos de motor a la Benemérita existieron los conductores o choferes (especialidad de Automovilismo, en la que en un principio hubo motoristas y conductores de coches), que es exactamente lo que era tu padre, y efectivamente llevaban la gorra de plato roja.

      Como anecdota te puedo contar (por si tu padre no esté ya contigo, ojalá que si), que esa gorra de plato roja, y un emblema que llevaban en el pecho, confundía bastante a otros cuerpos militares, y solía suceder que a veces, a esos conductores de la Guardia Civil, se les cuadrasen y saludasen militarmente hasta oficiales (los soldados y suboficiales casi siempre), y es que por un lado la gorra y el emblema del pecho confundía y por otro solían ir siempre impecables ya que solía ser en muchos casos conductores de oficiales (en el caso de las motos de suboficiales).

      Otra anecdota: sucedió en Tarragona, en un puesto llamado La Caba del Deltebre, había un comandante de puesto (sargento, concretamente), al que le enviaron uno de aquellos primerizos conductores con la correspondiente motocicleta que la verdad, no conducía demasiado bien, así que el bueno del Sargento, le puso en el sidecar un par de sacos de arroz (cultivo tradicional de la zona) y le ordenó que pasease el solo, con el arroz por la demarcación hasta que tuviese la suficiente pericia para llevarlo a él "sin caernos por una cuneta". El guardia conductor estuvo practicando dos o tres días con muchas risas entre el vecindario.

      En todo caso es posible que tu o tu padre sepais algo más, así que agradecería de corazón cualquier cosa que puedas aportar a este artículo.

      Un millón de gracias.

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  2. Como siempre, un par de escuetos renglones para describir la labor de los Equipos de Atestados, dentro de un abundantísimo artículo...parece que no pertenecen a la ATGC, o que no se les reconoce su labor...cuando son los a los que se requiere siempre que la cosa pinta fea o se complica...con el mantra más repetido dentro de la Agrupación: "...COTA, que venga el Equipo..."

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    1. Evidentemente si que pertenecen pero, bien merecen un artículo aparte que será publicado en su día ¿o no?

      Un saludo y gracias por recordarlos.

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    2. Desde luego que lo merecen, pero al ser el título "Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil", para no ser tachado de sesgado, merecen un espacio sin la menor duda, como mínimo similar, a la gran labor que presta el personal motorista; ya que los Equipos son los encargados de la instrucción de diligencias por accidentes de circulación, elaboración de Informes Técnico-Periciales, informes sobre estructuras viarias y de viabilidad de pruebas deportivas, elaboración de estadística interna de la Agrupación, que es usada para planificación y análisis, mecanización SIGO, elaboración de Informaciones Verbales por accidentes propios del Cuerpo y de la ATGC, especialistas en instrucción de diligencias policiales por Delitos contra la Seguridad Vial y un largo etc...que no todo en la Agrupación es montar en moto y a muchos, por desgracia, se les olvida este importantísimo detalle...
      Una precisión...el curso para ser especialista en Atestados en la ATGC es de CINCO meses (dos en fase de correspondencia, con exámenes finales y trabajos) y tres meses presenciales en la Academia de Tráfico.

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  3. Gran aportación, gran documental, precioso fin.
    Hice el Curso capacitación en el ´90 en Valdemoro (lástima que no aparezca en fotos la pista con sus camellos, la fase campo en San Martín de la Vega o la fase carretera, pero siendo justo, no cabe aquí referir cada uno de tantísimos Cursos).
    No sé si me lo he saltado, pero no recuerdo haber leído sobre la posibilidad de salir de Polilla con su Curso Específico en los ochenta. De ser así, disculpe.
    ¡¡¡GRACIAS!!!

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  4. Completo y detallado artículo donde se muestra el gran esfuerzo y profesionalidad de nuestros Cuerpos de Seguridad del Estado.
    En mi caso ningún familiar ni conocido forma parte de dichos Cuerpos, pero como ciudadano, he de decir que siento mucha seguridad y respeto cuando soy requerido en un control en carretera de mano de la Guardia Civil, o bien cuando algún evento está protegido por este cuerpo.
    Siento un gran respeto, me parece el Cuerpo más profesional, serio y resolutivo que existe en nuestro país, en sus manos me siento seguro.
    VIVA LA GUARDIA CIVIL.

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  5. Como practicante de ciclismo, nunca se podrá agradecer lo suficiente a la G.C de Tráfico su presencia y vigilancia en las carreteras. Un cuerpo con un altisimo nivel profesional.
    !viva la GUARDIA CIVIL¡¡

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