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2/6/14

Con el Grupo Motero Iguanas Galiza en su VII Aniversario

Hay gente que va feliz de concentración en concentración, de fiesta motera en fiesta, como si todo estuviese hecho, como si el concejal de cultura, una vez al año en el municipio de turno sacase su varita mágica y montase una preciosa concentración de motos para que ellos se lo pasen bien. Aprendamos un poquito lo que hay detrás de una fiesta motera sencilla de la mano del Grupo Motero Iguanas Galiza.
Y es que siempre me hicieron triste gracia, pero gracia al fin y al cabo, estos personajillos que llegan a una concentración y reclaman derechos, se quejan de la comida o de que tal o cual grupo musical no les gusta, o peor aún ¡no comprenden que pueda haber un fallo! y rematan sin rubor con un "¡Joder, si no saben hacer una concentración que no se metan!"

Después están, claro, los que piensan que todas las concentraciones y fiestas moteras son un gran negocio porque están subvencionadas, así que ahí está, todo hecho, y encima los del grupo motero ganando pasta.

Siento desilusionaros, detrás de la mayoría de las fiestas moteras de nuestro país hay mucho trabajo orientado a que unos cuantos amantes de las dos ruedas lo pasemos bien gastando lo menos posible, las subvenciones y ayudas municipales o de otros organismos oficiales salvo que se tenga cierta mano son nulas y lo que es peor, los agradecimientos rara vez se dan por nuestra parte a quienes organizan estos eventos, es como si lo tuviesemos por una obligación que ciertas personas, en el mundo de la moto, tienen para nosotros y encima con derecho a reclamarles lo que nos plazca.

Así que aprovechando que estuve al lado del Grupo Motero Iguanas Galiza desde el principio en este su pequeño, pero bien organizado VII aniversario os voy a contar como se organiza todo esto, tengamos en cuenta que esta es una fiesta pequeña, pero nos da una idea de todo lo que, partiendo de ahí, hay que hacer para algo más grande, del esfuerzo que conlleva, y cuanto mayor es el evento más esfuerzo y riesgo.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el Grupo Motero Iguanas Galiza está formado por dos personas, Rosa la presidenta y Jesús, que es vicepresidente, secretario, tesorero, capitán de ruta, fotógrafo oficial… y lo que le pueda caer de paso.

Rosa y Jesús

La cosa empieza como un mes antes del día 24 de Mayo, que Rosa ya está mirando grupos, bandas, cuartetos y lo que se tercie, siempre relacionado con el rock, hablan ella y Jesús sobre la conveniencia de un grupo o de dos, dos puede resultar muy caro y arriesgado, se trata de organizar algo bonito sin palmar pasta ni quedar endeudados, pero es que hay dos grupos muy buenos y sería una pena no poder tener a los dos, ante la crisis calidad parecen decir, siguen escuchando más grupos, preguntando a alguno que otro siempre dentro de unas posibilidades reales pero buscando la máxima calidad posible. 

Una semana antes los dos grupos ya están apalabrados, serán Zona Zero y la Super Diablo Machine, dos bandas cojonudas, de Vigo, rezan para que la gente acuda al evento, y es que si no asiste el personal (la crisis siempre está presente, a pesar de lo que digan nuestros políticos) el riesgo de palmar dinero se acaba de multiplicar por dos, no quieren una concentración multitudinaria, de hecho los Iguanas Galiza invitan a mano a buenos amigos, tiene experiencia en organizar concentraciones a lo grande y saben que hoy por hoy, con ellos dos solos no está la cosa para tirar cohetes en plan de tener al final 50 inscritos y mil asistentes que vienen a dar una vuelta y a hacer ruido. Se nota en ellos la preocupación, pero también, y esto es lo que importa: la ilusión, mucha ilusión por hacer que los que vengan disfruten a lo grande.

Toca mañana de papeles, hay que ir al ayuntamiento a comunicar el evento y ver si colaboran un poquito. No, ni lo penseis, nada de subvenciones, ni una mísera carpa para guarecerse de la lluvia o un palco para los grupos de buen rock que vendrán, no hay dinero, hay crisis, aún así los funcionarios correspondientes, y también el jefe de la policía local prestan atención a las peticiones de Rosa y piensan si pueden ofrecerle alguna solución, pero escenarios para grupos o carpas no tienen, y de donde no hay no se puede sacar, se siente.

En el ayuntamiento atienden a Rosa, la presidenta, con mucha cortesia y ciertamente ofrecen la colaboración en la medida que pueden, no ponen ni un solo pero, se ve que saben como organizan las cosas estos dos Iguanas y que nunca hubo un problema. Se comprometen a arreglar un pequeño problemilla a la entrada del club house de Iguanas Galiza y a enviar a Protección Civil para ayudar en la zona donde estarán las motos, así como para que nos guíen en una pequeña ruta que se realizará por el pueblo antes de ir a comer.

A la puerta del cuartel de la Guardia Civil

Mientras Jesús va al cuartel de la Guardia Civil, también se le comunica el evento, más que nada para que no les pille de sorpresa y que sepan que la normalidad en el tranquilo pueblo de la villa termal se verá ligeramente alterada unas horas por un número un tanto elevado de motocicletas.

Resulta que es un cuartel pequeño, de esos donde cierran a ciertas horas y que cuando pasa algo salen el cabo y el guardia que está por allí a la gestión que sea y el cuartel se queda cerrado a la espera de su regreso. Jesús tiene que irse a algunas cosas personales así que allí se va Rosa, a esperar en la puerta. Según sabemos sucedió algo y los guardias tuvieron que salir, así que decide esperar hasta que vuelvan.


Al rato sale un guardia de paisano (supongo que vive allí pero no le toca trabajar en ese momento) a recoger algo, nos ve, nos pregunta que necesitamos, Rosa le cuenta y dice que ahora vendrán sus compañeros, al poquito vuelve él, nos abre la puerta y nos dice que si es solo para eso lo hace él en un momento, al fin y al cabo solo es recibir una comunicación del evento. Es realmente amable ese guardia, su señora o pareja espera a la puerta con un perrito, supongo que querrían salir a dar un paseo con él y antes atiende a Rosa, tiene que ser jodido eso de trabajar en una empresa que siempre tiene el personal bajo mínimos y estar siempre de servicio, para colmo igual hasta mal pagados.

El guardia es sumamente amable y le pregunta a Rosa si van a hacer alguna ruta larga o algo así, que no sería problema enviar una patrulla para hacerla más segura, con dos cojones y un tambor, no tienen personal para tener abierto el cuartel todo el día y un guardia que no está de servicio tiene la amabilidad de atenderte porque si, por amabilidad y cortesía, pero el día 24 no dudarían en tener el gesto con Iguanas Galiza de enviarles una patrulla para hacerlo todo más seguro. Rosa les explica que no es necesario, que ya les van a enviar del ayuntamiento a Protección Civil y que la ruta será cortita, sin problemas, un par de calles del pueblo o tres y al restaurante que está cerquita. El guardia se ofrece, mientras fotocopia la solicitud que se presentó en el ayuntamiento, a que cualquier cosa que se necesite que se la comuniquen para hacer lo que esté en sus manos. Vamos, como en otros departamentos de la administración, que te tienen a la cola mientras el funcionario se fue a hacer sus gestiones particulares, se lima las uñas delante de tus morros o le explica a la novia cuanto la quiere durante media hora con los pies encima de la mesa (viví ambos casos, así que no, no exagero), menos mal que algo en este país como la Guardia Civil funciona como debe, a pesar incluso del Gobierno. Si si, también ponen multas, pero raro será que se la necesite y no esté.


A todo esto Rosa y Jesús no paran de enviar invitaciones, via Facebook, vía Whatsup o por llamadas telefónicas, no hay cartel, no hay anuncios grandilocuentes en las redes sociales, saben muy bien que son solo dos y que no pueden permitirse ciertos lujos. Me cuentan que antaño, cuando hacían la concentración todo esto de los papeles era mucho más complicado, que tenían que presentar documentos de la asociación (Iguanas Galiza es una asociación legalmente registrada), solicitar, además de en el ayuntamiento donde había que presentar el programa de actividades, y un seguro de responsabilidad civil para esos días, todo esto sin saber si te la concederán o no, o sea, pagas el seguro de responsabilidad civil pero no sabes si te lo concederán, ojo que por el año 2010 y para un día el seguro costaba 255 euros. Si el ayuntamiento te dio el permiso para la concentración te vas a la subdelegación del gobierno, llevando la autorización del ayuntamiento, rellenas varios formularios, y a lo mejor te lo conceden o no, todo esto claro, hay que hacerlo con la debida antelación. Si te lo concede también la subdelegación del gobierno te vas con todo a la Jefatura Provincial de Tráfico de la provincia (o provincias, si pasa por dos provincias vas a las dos) por donde vayas a hacer una posible ruta, y allí presentarás un plano en croquis (sobre mapa) y en texto de los lugares por donde pasará la ruta, ellos lo estudiarán, por si hay algún otro evento (una vuelta ciclista, por ejemplo) y si no lo hay ya te contestarán. Claro que te van a contestar un mes antes (ojo, con la antelación suficiente todo) y a lo mejor te dicen que nones ¡y tu con todo planificado! pues venga, a cambiarlo, hasta que lo autoricen, y venga viajecitos a la capital de la provincia si eres de un pueblo, y colas, y sellos, y vuelva usted mañana, y le falta a usted tal papelito, etc. etc. etc. Además de eso también hay que pagar la SGAE de los grupos musicales que actúen, el uso público de un recinto municipal y alguna cosa más que Rosa ya no recuerda. Y claro, todos estos viajes, saraos, seguros, etc. los vas pagando tu, hasta el día de la concentración no hay ingresos. Ahora imagina que ya tienes todo organizado y pagado, y resulta que por una terrible mala suerte en tu pueblo, o donde se organizará la concentración hay una desgracia (Dios nunca lo quiera), no se, lo típico un autobús con una excursión de vecinos vuelca, algunos fallecidos, día de luto oficial… Vamos, lo normal, pero quedaría como el culo hacer la fiesta, así que todo lo gastado al carajo salvo posibles negociaciones con los organismos a los que les has pagado lo suyo.

El que suscribe se queda pensando que hay que tener muchas ganas de complacer al personal para pasar todo este trabajo sin ganar nada, y después encima que te llegue un desgraciado y proteste porque la tortilla que le ofreces para la cena (por ejemplo), está fría, para darle con una tranca en la cabeza oye.

Bien, el caso es que los Iguanas Galiza ya tienen las autorizaciones y comunicaciones pertinentes a las autoridades locales, no habrá problema por parte de ellos en el evento, todo de maravilla, pero aún falta, hay que ir a hablar con Berto y Tere, los dueños de la Parrillada Foxos, en el número 66 de Meira, vamos, a las afueras de Cuntis, si vas de Caldas de Reyes a La Estrada la encuentas a la derecha con su amplio aparcamiento. 


La Parrillada Foxos es fundamental en el VII Aniversario de Iguanas Galiza, porque son buena gente y porque hay confianza de otros años, ya saben lo que van a hacer y les facilitan mucho la labor. En la parte de abajo tienen el salón restaurante donde comeremos, además les ceden un pequeño galponcillo para guardar cosas que serán necesarias ese día y en el pequeño jardín terraza que hay justo a la entrada del salón comedor se podrá celebrar la cena y los conciertos, ahora solo queda acondicionarlo todo para el gran día. Así que toca negociar con ellos el precio del menú para ese día y en lo que consistirá para que la gente se sienta a gusto pagando lo menos posible.


Arreglando un poquito el club House

Toca limpiar y adecentar un poquito el club house de Iguanas Galiza y como ando por allí les echo una mano en poca cosa comparado con lo que hacen ellos. También se van buscando algunas cosas allí almacenadas y que harán falta para el día 24.



También hablaron los Iguanas con Merchi, la dueña de una pensión que a estas alturas es más un hotelito con encanto en el centro de Cuntis, lo de "pensión" le viene de antaño y ahí sigue, ofertando habitaciones a un precio más que decente a quien visita hermosa localidad termal pontevedresa.


Pinotes Racing, una pena que no pudiesen estar todos, pero los pocos que estaban lograron multiplicarse.

Cuando en un grupo motero se son solamente dos miembros (si bien hay muchos más en Bilbao, donde está la madre) es cojonudo ser buena gente, más que nada para tener amigos válidos, que te ayuden ¡y no poco! a realizar tu concentración, y ahí están los Pinotes Racing, que es otro pequeño motoclub de Cuntis, pero gigantesco en calidad humana, son chavales que montan erres pero que no dudan en ayudar a los Iguanas, todo ello a pesar de que por razones laborales andan por ahí desperdigados: el presidente en Suiza trabajando y otros de sus miembros en diversos lugares de Galicia por razones laborales, así que los pocos que están se ponen a petición de los Iguanas Galiza manos a la obra y poco a poco, en sus vehículos particulares y remolques van yendo y viniendo y les llevan a la Parrillada Foxos mesas, caballetes, bancos, crucetas de andamios, plasticos, en fin, todo lo que tienen y que pueda ser útil. Todo el mundo hace lo que puede.

Rosa y su hijo Alex, capaz de descargar o cargar los palets de seis en seis (o más).

Hasta el hijo de Rosa, la presidenta, Alex anda a cien transportando palets de pienso de la empresa de su padre para poder construir un escenario. Todo esto lo hacen sin apenas ayudas, a veces podemos estar alguno (yo incluido) para ayudarles a descargar o cargar cuando todo acaba, pero otras veces lo hacen solitos, lo grande es que ni siquiera llaman para decir un vamos para allá y que podamos organizarnos para ayudarles, nada, van, cargan, descargan y después llaman o envían un guasap para decirle a Rosa que allí tiene lo que pidió, muy grandes y buena gente los Pinotes Racing. Está casi todo hecho, también se pidió cerveza y refrescos en abundancia se le pide a Serafín distribuidor de Estrella Galicia. Se compraron garbanzos y carne para hacer callos en abundancia para la cena, los grupos están ya contratados, falta mostrar un mostrador que les suministró Serafín en el jardín de la Parrillada Foxos para hacer una pequeña barra con la que ayudarse a cubrir gastos, montar un pequeño escenario con los palets y unos plásticos (el tiempo está lluvioso) para que puedan tocar los grupos y… hacer los callos, y falta nada y menos para el día de la fiesta, me parece imposible que podamos hacer todo eso pero Rosa me tranquiliza: siempre se hace así, da tiempo de sobra, a ver si es verdad, de momento los Iguanas Galiza se ponen a la labor:


Montando el mostrador

Preparando los callos

No no, no hay un restaurante detrás, callos Made in Iguanas Galiza con buena carne y productos naturales

Alguien preguntó como es que sabían a chorizo si no tenían chorrizo, el truco es simple, media horita deshaciendo chorizos y desmenuzando la zorza crean ese efecto ¿o pensabais que tenían un aroma artificialmente creado?

Y poco a poco ahí va, todo tomando forma, saliendo según lo previsto. Claro que falta alguien y vuelve a suceder lo que comentaba hace un momento: es bueno ser buena gente, tener amigos

Hace un año los Iguanas le pidieron a Chin, un buen amigo, si les hacía de camarero en la tarde noche de su aniversario, y allí se presentó Chin con un magnífico equipo de música para animar el cotarro fuera del momento de conciertos y dispuesto a dar el cayo tras la barra del minibar montado por Iguanas Galiza.

Chin detrás de la barra

Chin ejerciendo de RR.PP (mola poner así relaciones públicas)

Al principio estaba un tanto asustado, es tipo de mundo, y kilómetros en carretera no le faltan, no en vano recorrío muchos de ellos transportando toneladas de mercancía, y digo bien cuando digo toneladas, no en vano su oficio es el de camionero, así que de carretera cualquiera de nosotros, por mucho que fantasmee, me temo que le enseñamos nada o menos.

Chin cabalga ahora sobre una motobomba para evitar en la medida de lo posible que algunos desalmados quemen nuestros montes

Sin embargo el bueno de Chin, al verse entre tanto cuero y greñas se sintió un poco… acojonadillo, se le pasó pronto y hoy cuenta a quien quiere escucharlo que somos, a pesar de nuestro aspecto, unos tíos cojonudos, así que ahí estaba también, no hizo falta ni llamarle, hace meses que ya le pidió a Rosa que quería volver a estar de camarero porque se lo había pasado de puta madre ¡y sin cobrar! esto se lo escuché yo varias veces, que quería venir sin cobrar, así, por la cara, por echar una mano y pasar una buena tarde.

Miguel, cantero de cuntis, cree que puede hacer una moto de piedra y que ande ¡lo difícil sería que pasase la ITV!

No falta detalle, hasta Miguel, un buen cantero de Cuntis se encargó de regalarles unos cuantos litros de aguardiente para hacer una queimada con la que cerrar el evento. Así que ya están, los Iguanas Galiza listos para lo que venga y ojalá que venga, que no las tienen todas consigo ¡puta crisis! donde antes venían seis este año vienen tres, unos porque no están aquí y andan trabajando por sabe Dios donde, otros porque simple y llanamente no pueden, y así sucesivamente el caso es que los que se apuntan mermaron con respecto a años anteriores y los Iguanas están un tanto preocupados por la cosa de palmar pasta, solo esperan que no sea demasiada, pero ya cavilan que algo tendrán que poner de su bolsillo, me asombra mucho que no hablen, ni se les pase por la cabeza, de suspender la concentración, cosa que podría ser muy factible e incluso comprensible aún a viernes tarde, pero ni nombran la posibilidad, todo sigue y que sea lo que Dios quiera.

Alfonso de Iguanas Bizkaia, ese chicarrón del norte enamorando a las señoras cuntienses como quien no quiere la cosa

Al atardecer del viernes llegan los primeros asistentes a este aniversario de Iguanas Galiza, que por supuesto son los Iguanas Bizkaia Motozaleak, que como todos los años y a pesar de la lluvia que suele haber (casualmente) se presentan de nuevo dispuestos a vivir un fin de semana cojonudo en compañía de sus hermanos gallegos que lógicamente se esmeran en recibirlos como se merecen. Empieza la juerga, bueno, juerguita, que solo nos tomamos con ellos unas cervecitas por el pueblo, un nada tratándose de Iguanas, a las cuatro de la madrugada nos retirabamos a nuestros aposentos con la suficiente energía en la recámara para gastarla al día siguiente.

A lo loco, a lo loco.


Como anecdota así de esta primera noche de juerguilla pues nada, que Rosa llevó a Merche, la dueña del Bar O Traspaso de Cuntis y que siempre se enrolla cojonudamente con los moteros a dar una vuelta en moto alrededor de una pequeña plaza y juro que ambas llevaban casco, lo demás es un fotomontaje eh.

Y Rosa que no para de presentarle a sus hermanos vizcainos a vecinos que pasan y se acercan a saludar, y en estas Alfonso que está liando un cigarrillo (no os riais coño, era un cigarrillo y ya está) y Rosa que le presenta, así a lo bestia nada más ni nada menos que al Sr. Jefe de la Policía Local de Cuntis, justo cuando Alfonso se calentaba (se ve que tenía frío) una mano con un mechero. Todos los Iguanas vascos saludaron cortesmente al Sr. agente que les dio, un tanto cortado, se le notaba en la cara, la bienvenida a la localidad donde él trata de que se imponga la ley y el orden. Uno barrunta que es posible que el buen hombre pensase que Alfonso estuviese allí liando un porro, nada más lejos de la realidad, era tabaco Pueblo de ese, y los que conoceis a Alfonso no os riais, disimulad, disimulad, lo que pasa es que el tabaco debía de estar un poco húmedo y, lógicamente, Alfonso lo secaba con el mechero, lo normal vaya.

Club House Iguanas Galiza en la Circunvalación Cuntis, en el edificio Rio Gallo, a la entrada de la localidad, o salida, según vayas, depende.

Y comienza el día y comienza la romeriá, los Iguanas me piden que me haga cargo de cobrar las comidas y cenas (al parecer soy un tipo de fiar), la empresa parece fácil, te piden un tique para comer y son 18 euros, te piden para comer y cenar y son 23 (con conciertazos incluidos, creo que se cobra demasiado poco en las fiestas moteras), si te piden dos sumas y tal, y así sucesivamente, está chupao.


Menos mal que Mayka Viturro, experta camarera de las Rías Bajas y buena amiga de los Iguanas está allí, a mi lado, repartiendo bebidas y se da cuenta de mis dificultades con las matemáticas, así que de cuando en cuando a la vez que sirve un par de birras y le cobra cuatro a otros asistentes también me dice cuanto tengo que cobrar yo, me quedo pensando que si los Iguanas Galiza perdieron algo de dinero fue culpa mía, ese remordimiento me acompañará hasta que me muera, y es que a pesar de los esfuerzos de Mayka es posible que me equivocase alguna vez, incluso varias veces.

Mayka, una experta en matemáticas avanzadas ¡y ganándose la vida como camarera!

Algunos de los asistentes llega con algún detallito para los Iguanas Galiza, como Edu de Rianxo, que oye, se encontró un trocito de madera y puesto a pensar que hacía con él pues hizo esta pequeña obra de artesanía para ellos:


Dan las dos y media de la tarde y es hora de ir saliendo para la comida. Los chavales de Protección Civil de Cuntis, que llevan toda la mañana en la zona donde estacionan las motos poniéndo un poquito de orden abren la marcha llevándonos en una pequeña ruta por el interior de la población y de allí para el estacionamiento reservado que los Iguanas Galiza nos tienen en la Parrillada Foxos donde degustamos rica empanada gallega, ensaladilla (que los rusos creo que llaman ensaladilla a secas) y un delicioso churrasco, todo ello rematado con un sabroso postre, café y chupitos de licor café hasta hartarse.


Aprovechando que casualmente los Iguanas saben que Chin, ese camarero excepcional y generoso está de cumpleaños tienen con él un pequeño detalle que él desconoce pero se ve que le resulta agradable. 



También recibieron un par de detalles los Iguanas Galiza por parte de los miembros del Capitulo Prospect de Rebels Hispania MC de Pontevedra y del Doom Crew Gallaecia Gang ¿Por qué? pues porque se lo merecen, porque a pesar de ser solo dos dejan muy alto el pabellón de Iguanas en todo Galicia, así de sencillo y de bien:


Picad en las imágenes para verlas en grande

La gente va poco a poco saliendo del comedor y comenzando a explayarse en el jardín, menos mal que no llueve, pero amenaza, pusimos un plástico a modo de carpa para que actúen los grupos y no se les mojen los instrumentos y los caros equipos electrónicos, pero cuando llegan las bandas nos cuentan que aquello es un peligro, porque como llueva y venga el agua de lado se les irá todo para el carajo.

No hay problema, para eso está por allí Jose de la Fuente y algún otro habilidoso que enseguida encuentran y colocan un plastico aún más grande con lo cual se tapa casi medio jardín, los músicos ya son felices y sin riesgos están dispuestos a dar, a la noche, todo lo que puedan y un poco mas.

Iguanas Bizkaia al tibio sol de la tarde gallega

Aprovechando que la lluvia no hizo "aún" acto de presencia se improvisa una pequeña ruta sobre la marcha para los que quieran ir a uno de esos rincones que esconde Galicia especialmente hermosos, la cascada del río Barosa. Se ve que la gente está remolona, avisamos un montón de veces pero nada oye, que la gente no se menea, poco a poco parece que se van decidiendo y un grupillo salimos para allá, otros al parecer decidieron salir por su cuenta pero claro, sin el guía que era Jesus de Iguanas, pues se perdieron un poco ¡y mira que se avisó y avisó! Hasta Gerar, de los Iguanas Bizkaia con su moto estaba cortando la carretera pero nada, la gente que si espero por no se quien y por no se quien más, así que ¡ea! Jesús arrancó (e hizo bien) y a quien Dios se la de San Pedro se la bendiga. Los que fueron lo pasaron estupendamente paseando por un lugar difícilmente igualable, conociendo un poco la historia del sitio donde hubo un importante enfrentamiento contra los franceses cuando el día 4 de 1.809 un grupo de gallegos, comandados por el cadete del Batallón Literario D. Benito Godoy Araujo asaltaron en el Puente Barosa un carruaje donde viajaba el mariscal Soult causandole más de una treintena de muertos a sus escoltas, o sea, muertitos y eso, pero fue culpa de los gabachos ¿quién les mandaba andar por ahí conquistando países sin permiso? 

El caso es que, mira tu por donde, allí que estaba el Gran Wyoming, disfrutando por lo visto de un fin de semana de relax y acompañado a unos músicos amigos que tocarían allí en una pequeña fiesta que organizaba un molino restaurante de los que existen en el lugar, no tuvo inconveniente en posar, muy amablemente, con los que acudimos al lugar, hasta se interesó entre risas por saber de donde veníamos y a donde íbamos y esas cosillas:

El Gran Wyoming con la gente que asistió a la rutilla

El Gran Wyoming no pudo resistir la tentación de fotografiarse con un Iguana gallego.

De vuelta ya están los músicos preparando los equipos, haciendo pruebas de sonido y esas cosillas que hacen ellos, primero lo hacen los Super Diablo Machine, y aunque suenan muy potentes todo va normal. Después lo hace Zona Zero, cuando Cesar, el vocalista entona algunas notas de las canciones que van a interpretar, unas ovejillas que estaban en un prado adyacente parece ser que intuyen que el apocalipsis está próximo y buscan protección en la zona más alejada que pueden del prado:

Cesar prueba el sonido de su banda Zona Zero

Las ovejas piensan que el mundo se acaba

Y después de pasar la tarde trasegando algunas cervezas y sabe Dios que más, muy bien atendidos por Chin, va llegando la hora de la cena.


Y todo está previsto, la gran cazuela de callos hechos por los Iguanas está calentita, los platos en la mesa, con los cubiertos y el pan. Mi mision: darle a la gente un pan, un tenedor y una servilleta, está chupado.

Menos mal que Nito y Lupe de The Bikers Mos estaban allí (no disimuleis, os quedasteis para ayudar, los Iguanas lo saben), y Lupe se puso a mi lado, creo que por mi cuenta logré dar ¡yo solo eh! dos servicios, lo demás… a mi me ponía Lupe el pan, el tenedor y la servilleta en la mano y yo lo daba, además de eso ayudaba a Rosa a repartir callos y le sonreía a la gente, todo eso lo hacía a la vez eh, y así sesenta o setenta raciones. Fue muy condescendiente Lupe, la gente creía que yo hacía ese trabajo pero no, fue ella, yo bastante tenía con lograr que no se me cayese lo que ella me daba, que quereis, uno tiene buena disposición para ayudar pero es torpecillo y a estas alturas me temo que sin mucho arreglo.

Lupe, currando a cien y sin perder la sonrisa

Comienzan a sonar las primeras notas de los Super Diablo Machine, y no, no se trata de que van calentando motores ni poniendo alegre al personal, que va, desde el primer momento y a pesar de que somos poquitos los asistentes se les ve dándolo todo, una banda acostumbrada a llenar salas y auditorios con cientos de personas y allí está, interpretando sus propios temas delante de cuatro gatos, pero haciéndolo como si estuviesen en un concierto en un estadio de futbol abarrotado de gente, solo hay que ver las caras del personal que más que mirarlos y escucharlos los admiraba:









Tras un par de horas de un más que generoso concierto le toca el turno a Zona Zero, y si Super Diablo Machine lo dio todo los Zona Zero no se quedaron atrás, imaginad una carrera de lo que querais con dos pilotos dispuestos a ganar… se el cariño del público y que se desviven por ellos, eso hicieron estos dos grupos y ya digo, supongo que es relativamente sencillo actuar para muchos, más aún si estás acostumbrado como en el caso de Zona Zero a actuar con grupos de la talla de Barón Rojo, pero que eches todo y el resto ante poquita gente, y en un escenario más bien cutrillo, creo que es muy de valorar y de agradecer.






Por si esto fuese poco, de pronto, casi acabando la actuación de Zona Zero se pone Tytto Rodd, batería del grupo vigues Motores y deleita nuestros oidos interpretando un par de temas con las baquetas y los tambores, así, por la cara, sin pedir siquiera un café, bueno, vale, pidió un café.

Tytto Rod (izquierda) en compañía de su bro Lazaro.

Y así, con las últimas notas de los Zona Zero iba volviendo la tranquilidad y la cordura a la noche cuntiense. Creo porque lo vi y lo viví que dos miembros de un moto grupo, de verdad, no pueden dar más de si, y gracias a ellos pude conocer de primera mano como se organiza un pequeño evento motero. Yo, que no di nada, si puedo pedir algo, para ellos y para otros: que cuando asistamos a cualquier evento pensemos, antes de quejarnos o criticar, todo esto que hay detrás, que nos demos cuenta que cuando llegamos a un acto de este tipo está todo hecho y dispuesto, para que solo nos preocupemos de pasarlo bien porque una serie de personas se desvivieron durante un tiempo, a pesar de sus trabajos, compromisos personales y familiares y todo, para que todo fuese sobre ruedas, y un fallo, o diez, pequeños o grandes, son más que perdonables y disculpables, que es de poco caballeros y damas reprochar bobadas después de tanto trabajo. Y por pedir que no quede, a ver si pasa de una puñetera vez esta crisis provocada por unos cuantos malditos para que la gente vuelva a tener trabajo y recursos, y que el día del año que viene que los Iguanas Galiza vuelvan a celebrar su VIII aniversario puedan hacerlo a lo grande y acompañados de todos los amigos que este año no tuvieron más remedio que quedarse en casa o trabajando lejos de su hogar. Siempre merece la pena estar al lado de quien da tanto por tan poco, y es que aún no está todo.





Por estas caras de felicidad hay esfuerzos que merecen la pena ¿o no?

Ahora hay que deshacer lo andado, desmontar el mostrador, pagar lo consumido, desmontar los palets que sirvieron de escenario, los remolques y coches de los Pinotes Racing vuelve arriba y abajo cargando y descargando lo que llevaron, el hijo de Rosa vuelve a recoger sus palets, bajo una intensa lluvia, y así, poco a poco, sin dejar ni un solo rastro de que allí hubo algo humilde pero grande, la terraza jardín de la Parrillada Foxos vuelve a quedar perfecta, porque esa es otra, para que te den crédito y confíen en ti hay que saber comportarse y responder, en el plazo más breve posible recogiendolo todo, a pesar de la resaca.

Y de dinero ¿como andamos? pues no muy bien oye, no muy bien, si se tira la casa por la ventana para que la gente lo pase lo mejor posible y un poco más a veces pierdes algo, pero bueno, son gajes del oficio, y Dios proveerá, y si Dios no provee pues nada, irán abriendo su Club House algún que otro fin de semana para ir recuperando los eurillos que palmaron, no mucho pero algo si, pero no pasa nada, lo importante -me cuentan los Iguanas- es que la gente lo pasó bien y todo salió perfecto. Y uno se acuerda de todos esos mamelucos que piensan que tras estos eventos hay unos negociones redondos y claro, pasa lo que pasa, no son pocos los que lo montan por negocio, sin afición, y en un primer evento se les quitan las ganas de repetirlo. Lo curioso de estos tipejos, es que después asisten a concentraciones que son verdaderos y puros negocios, no critican una mierda, repiten y repiten, y encima salen contentos, para mi gusto algo así es como rizar el rizo de la estupidez, pero allá ellos.

El movimiento se demuestra andando, y de hacer camino en el mundo de las motos Iguanas Galiza sabe un poquito.

Y creo que con esto, y teniendo a los Iguanas Galiza como ejemplo, cualquiera que se atreva, puede tener una pequeña guía de como organizar un evento motero, del trabajo, riesgos y placer que conlleva, no creo que yo pueda deciros mucho más, si que para hacer algo de esto hace falta mucha afición, mucho deseo de juntar a buenos amigos y unas ganas inmensas de hacer que la gente lo pase bien, sin esos ingredientes me temo que cualquier evento que se pretenda organizar, basándose quizás en hacer negocio y con cutreces está destinado al más estrepitoso de los fracasos.
El autor del reportaje incendiando cosas.

Y por parte de BikerGaraje.Com no resta decir mucho más, es posible que me olvide alguna cosilla en el tintero, pero no mi agradecimiento a los Iguanas Galiza por dejarme participar del antes y del después de un evento motero, también a los asistentes por su amabilidad con este fotógrafo que no hace mucho más que dar la lata con su cámara. Y por supuesto no me quiero olvidar del mejor de los Iguanas Galiza, tan solo por su sonrisa, por lo que siente cuando está rodeado de motos y por lo que vive cuando suena buen rock en directo creo que merece la pena todo este esfuerzo. Este reportaje va dedicado a Pablo, y es que posiblemente a él le importe poco o nada, pero a muchos nos da lecciones de vivir la moto y todo lo que la rodea:



Si suena buen rock Pablo estará en primera fila y si hay una moto o un coche para viajar no lo dudará: siempre moto, aunque llueva.

Posiblemente PICANDO AQUÍ podais ver alguna que otra fotito que no aparece en este reportaje. Y si PICAS AQUÍ podrás ver otro buen montoncito de fotos realizadas por Jesús Mari de Iguanas Galiza

2 comentarios:

  1. Estupendo el reportaje,reynol,en cuanto a las criticas,hay gente para todo,y gente k no ve mas alla de sus propias narices!!,ignorancia pura y dura,criticar es facil,cuando no se sabe em k consiste organizar un evento de este tipo,y mas cuando son pocas personas las k lo organizan y practicamente sin ayudas,como es el caso de iguanas galiza.yo solo puedo decir k la concentra,estubo genial.a pesar de k nos retiramos pronto a dormir,(cansaos del viaje).rosa es una tia con dos ovarios, atenta con todo el mundo y pendiente de k todos estariamos bien,una estupenda anfitriona,jesus un tio amable, se le ve buena gente,piston un cielo de txabal, y tu reynol,un tio estupendo,resumiendo la concentra estubo genial,m lo pase muy bien sois una gente estupenda,y simplemente a los k puedan criticar, k les dennnnnnn!!''.besos a todos desde bilbao.

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    1. Muy cierto que si Amparo. Gracias por tu comentario.

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